Sobre el Gigabyte B760M GAMING DDR4
La Gigabyte B760M GAMING DDR4 es una placa base microATX pensada para quien quiere montar un PC gaming compacto sin renunciar a potencia. Se trata de un modelo de socket LGA1700, compatible con procesadores Intel de 12ª y 13ª generación, lo que la convierte en una opción muy versátil para builds medianos.
El formato microATX es su mayor baza: ocupa menos espacio que una ATX tradicional, perfecta para cajas gaming compactas o si tenéis piso pequeño y queréis una torre que no domine la habitación. Pese al tamaño, Gigabyte ha dotado a esta placa de características gaming decentes: disipador de calor en las fases de potencia, soporte para RGB (si vuestro procesador o refrigeración lo necesitan) y conectividad moderna. Soporta memoria DDR4, así que si reutilizáis RAM de un PC anterior, podéis aprovecharla.
La B760M es ideal para gamers que buscan equilibrio entre presupuesto y rendimiento sin necesidad de overclocking agresivo. Os permite montar combos sólidos con procesadores i5 o i7 de 12ª/13ª gen sin gastaros una fortuna en placa. Desde el punto de vista del gaming, la plataforma es capaz de mover cualquier juego actual sin cuellos de botella si acompañáis con una gráfica decente.
Con un precio en torno a 137€, está en la línea competitiva de otras microATX gaming de la misma generación. Merece la pena compararla con otras opciones en el mercado antes de decidiros, pero si buscáis marca consolidada y tamaño compacto, es una apuesta segura.

